La diabetes es una enfermedad crónica pero controlable en la que los niveles de glucosa (azúcar) de la sangre están muy altos. Para comprender la diabetes es importante entender el proceso por el cual los alimentos que ingerimos se degradan, digieren, se biotransforman y son empleados por el cuerpo para obtener energía: ciertos alimentos son degradados por el organismo al consumirlos hasta obtener de ellos la glucosa, la cual entra en el torrente sanguíneo siendo la fuente de energía para el cuerpo.

El páncreas produce una hormona llamada insulina, cuyo papel es actuar como un vehículo que transporta la glucosa del torrente sanguíneo hasta dentro del músculo, la grasa y otras células. Allí puede almacenarse o utilizarse como fuente de energía para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de padecer problemas dentales y enfermedades de las encías. Los primeros signos y síntomas de la diabetes pueden manifestarse en la boca Un inadecuado control de la hiperglucemia puede conllevar al riesgo elevado de contraer infecciones y afectar la capacidad de curación.

Los problemas bucodentales más comunes de pacientes con diabetes son:

  • Enfermedades peridontales: Puede causar una infección en las encías y en el hueso que sostiene los dientes en su lugar. Cuando aparece la diabetes, aumenta la probabilidad de tener esta enfermedad. Si la infección empeora, las encías pueden provocar la pérdida de dientes y provocar lesiones graves. 
  • Enfermedades cariosas: la enfermedad más común entre los pacientes, si le agregamos la diabetes la situación es peor. Al no controlar el nivel de glucosa en la escisión, aumenta la probabilidad de proliferación en el esmalte dental, provocando caries con mayor facilidad. En este momento, puede provocar el debilitamiento del diente, o en el peor de los casos, la caída del mismo.
  • Síntomas como sequedad de boca
  • Cicatrización lenta de heridas
  • Inflamaciones
  • Infecciones fúngicas: La candidiasis oral es una infección micótica causada por un crecimiento excesivo del hongo Candida albicans. La “saliva azucarada”, la poca resistencia a las infecciones y la sequedad bucal pueden contribuir a que se desarrolle con mayor facilidad una candidiasis oral.

Desde Sé Tú Clínica queremos insistir en que si padeces de diabetes debes prestar especial atención a tu salud bucal y al cuidado de tus dientes, así como a controlar tus niveles de glucosa en sangre. Visita a tu dentista regularmente para obtener consejos sobre cómo mantener tus dientes y encías saludables.

 

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